Miguel Escuela para Viajeros

Coordinador de la Escuela para Viajeros

Miguel Tárrega Fernández – Mellado

La Escuela para Viajeros nace rondando el otoño austral de 2013, surcando las inabarcables aguas del Río Paraguay en un carguero mercante.

Nace con una vocación clara, posibilitar que las personas redescubran sus propias herramientas y capacitaciones personales, convirtiéndose en los verdaderos protagonistas de su viaje.

Y para conseguirlo hemos aunado nuestras dos mayores pasiones, aquellas que nos han impulsado siempre de una forma más o menos directa a lo largo de nuestra vida: las personas y los viajes.

Sus impulsores hemos viajado a lo largo de los años de muchas y diferentes formas, y si bien viajar siempre suma, no hemos encontrado aún ninguna, que supere a la sensación de viajar por uno mismo.

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Experiencias de nuestros viajeros

Les pedimos a algunos de nuestros viajeros, que escribiesen lo que les supuso viajar con nosotros, y esto es lo que les salió…

Sahara – El Lenguaje del Desierto (2020)

El viaje nos ha gustado muchísimo. Ha sido toda una experiencia y una manera diferente de viajar.

En cuanto al planteamiento general del viaje en el aspecto filosófico. Supongo que tú mismo te has dado cuenta, pero estás en la dicotomía de vender el viaje como (simplificándolo mucho) un viaje de mochilero pero organizado y, por otro lado, compartir tú filosofía de viaje. Siempre desde mi opinión, si cargas mucho de filosofía y esoterismo reducirás el potencial mercado y viceversa. Tienes que tener cuidado porque es un equilibrio difícil.

Un abrazo

Ana Ramos y Diego Moyano (España)

Sahara – El Lenguaje del Desierto (2019)

El cielo estrellado, el Universo, es todo… la noche con los yembés, tocando y bailando en torno a la hoguera, y por supuesto la puesta del Sol sobre aquella duna… mucha felicidad.

Miriam Iravedra (España)

Sahara – El Lenguaje del Desierto (2019)

Viajar con la Escuela para Viajeros ha sido una increíble aventura, en la que, además de descubrir lugares increíbles, aprendes herramientas para poder viajar por ti mismo, cómo desenvolverte en las ciudades a las que llegas, saber encontrar los sitios más interesantes para visitar, cómo y dónde hospedarse, y a optimizar tanto el tiempo, como los recursos económicos.

Ángel Leogentis (España)

Sahara – El Lenguaje del Desierto (2020)

Yallah!

Tuve el gusto de conocer Marruecos con la Escuela para Viajeros, y fue un viaje memorable.
Descubrí una variedad de paisajes, de formas y ritmos de vida entre preciosas ciudades y monumentos, gargantas, oasis, playas… y por supuesto con la poderosa inmersión en el desierto, propicia para (re)conectarse una misma ¡y con el entorno!
Cada de estos rincones tiene su encanto, y recorrerlos de esta forma embellece aún más la experiencia.

Miguel acompaña a los mochileros con una real voluntad de transmitir sus conocimientos y compartir sus visiones del viaje y del mundo. Fomenta espontáneamente los intercambios en el grupo y con las personas que encontramos. Crea un equilibrio entre estar presente, y dejar espacio y autonomía para que cada viajera/o pueda pasarla bien descubriendo(se).
Una experiencia muy bonita y enriquecedora.

Gracias :)

Marion Vossier (Francia)

Sahara – El Lenguaje del Desierto (2019)

Marruecos es tan fascinante como desconocido para alguien como yo, que viene de un país con una cultura tan diferente, lo cual puede resultar abrumador para viajar sola o con poco tiempo, sin embargo, la experiencia de Miguel, de Escuela para Viajeros me permitió tener la confianza de dejarle los detalles a él y dedicarme a disfrutar cada segundo, sin sentir que no era mi viaje, todo lo contrario, con toda la libertad de decisión.

Viajar en grupo también fue algo nuevo para mí, pero la experiencia fue muy enriquecedora, convivir en un país tan diferente con personas tan diferentes, es un desafío que disfruté al máximo y del cual saqué muchos aprendizajes.

La experiencia Marruecos fue realmente auténtica y real, entrar al Sahara a lomo de dromedarios, con bereberes del desierto que crecieron allí, interactuar con ellos y que nos compartan su cultura, su comida, su música, sus historias; no tiene precio.

Un taller de estrellas en el cielo más nítido que vi en mi vida, en pleno desierto, lejos de toda contaminación lumínica; conocer a los nómadas del desierto y que nos permitan quedarnos con ellos, cocinar y disfrutar un Tajín cocinado por una familia marroquí que nos acogió en su casa como parte de su familia; visitar un hamman y saber qué sucede allí; recorrer la medina y poner en práctica las clases de regateo previas 😉 tomar el delicioso té con menta en todas partes, las famosas aceitunas y el pan árabe en cada comida… Essaouira con su puerto con pesca siempre fresca y sus atardeceres épicos, Marrakesh con su bullicio, el desierto con su silencio e inmensidad… y puedo seguir. 

Además, la pasión por su trabajo, con que el facilitador de la Escuela vive y comparte el viaje con los “alumnos” viajeros es inspiradora, siempre compartiendo datos, conocimiento; pero también su pasión por los viajes, por las culturas, por las personas, por compartir las ideas, aprender y abrir la mente, es un plus que hay que aprovechar.

Gracias a la Escuela para Viajeros por ser cómplices de un viaje extraordinario que nunca olvidaré y que recomiendo a quien tenga la posibilidad o curiosidad de hacerlo, no se arrepentirán. 

Darling Durán (Bolivia)

Bolivia – En el corazón de un continente (2019)

Al Alma de la Escuela para Viajeros

Los acontecimientos extraordinarios tienen la facultad de borrar de un plumazo todo lo que les rodea, por eso 2019 será para siempre el año en el que viajamos a Bolivia.

El viaje ha sido inmenso en todos los sentidos. Además de haber conocido ciudades y  paisajes increíbles, nos hemos convertido por unos días en verdaderos aventureros, trepando por los Andes, deslizándonos por bosques de helechos gigantes y refrescándonos en inmensas cascadas.  Hemos seguido el rastro de los Incas y  buscado entre sus las aguas profundas la protección de nuestros ancestros, nos  ha deslumbrado  la luz del salar y nos hemos enfrentado a  un ejército de cactus en formación. Y, por si fuera poco, conquistamos, no sin esfuerzo, la cima del  Volcán Tunupa, recibiendo como recompensa una deliciosa Kalapurca cocinada entre sus lavas…

Pero sobre todo, ha supuesto para mí despertar a una cultura ancestral, abrir el corazón a personas desconocidas que por su forma de transitar por la vida hacen que te plantees  un montón de interrogantes cuyas respuestas no caben en nuestro mundo “civilizado”.

Me ha producido un sentimiento  agridulce  conocer a gente que vive tan arraigada a la tierra, en su aspecto más profundo, y darme cuenta de lo irremediablemente lejos que estamos de ello.

Me queda como huella imborrable haber compartido con mi familia esta experiencia tan enriquecedora.

Seguimos juntos en este viaje, agradecida.

Isabel Tárrega (España)

Cruzando Fronteras – Argentina – Paraguay y Bolivia (2017)

“EL CONDOR PASA” (Simon & Garfunkel)

Pues si amigos, paso el cóndor con su majestuoso vuelo sobre el espectacular Codo de los Andes, paso Buenos Aires con sus gigantescas avenidas y toda su historia, paso Rosario, cuna del Ché, el Papa Francisco y de Messi, paso la naturaleza salvaje e indescriptible y maravillosa para la vista de las cataratas de Iguazú y paso el desierto de El Chaco, Asunción, Santa Cruz de la Sierra, descansamos en las alturas allá en Samaipata, y paso Potosí, el salar de Uyuni y La Paz. En definitiva pasaron 26 días de viaje, y como en todos siempre te quedan momentos y lugares guardados en la memoria para toda la vida, me queda la foto en Corrientes 348, Don Rosendo en la cena a ciegas, el hito de las 3 fronteras, por supuesto me queda Filadelfia con sus menonitas, me queda en la memoria las 24 horas de autocar cruzando el Chaco, la vaca en medio de la carretera mientras la conductora le tiraba los tejos al acompañante, me queda Vallegrande y la escuelita de La Higuera, el museo del ferrocarril, me queda Cerro Rico, la casa de La Moneda, el atardecer de Uyuni y todos los ratos que compartimos.

Me queda también dar las gracias a los embajadores de la Escuela en Villa Constitución y Asunción por su desinteresada hospitalidad, y por supuesto me queda dar las gracias (aunque sé que me van a contestar en un perfecto argentino: “noo, por favor”) a mis dos compañeros de viaje por todo lo que me han enseñado y han compartido. Espero que nuestros caminos se vuelvan a cruzar.

Este ha sido mi segundo viaje con la Escuela para Viajeros y solo puedo decir que ha sido espectacular e inolvidable, un viaje que te llena los sentidos y te hace ver otras realidades que existen pero no las conocemos.

Ya no me extiendo más, sólo quiero animar desde aquí a todo el mundo a que pruebe otra forma de viajar que es completamente distinta al turismo convencional y que te llena el espíritu y rejuvenece más que ninguna otra cosa.

P.D: Yo también elegiría siempre viajar con ustedes.

Juan García Pérez (España)

Cruzando Fronteras – Argentina – Paraguay y Bolivia (2017)

3.600 km de América. Comenzar una aventura es pura emoción y adrenalina. La nuestra comenzó en Buenos Aires, desde el coqueto barrio de Palermo. La ciudad de la furia con sus grandes avenidas, sus millones de personas que van y vienen… ¡»chabón»!

Desde allí le tomamos el pulso a parte de América en 3.600 km de recorrido. Poco a poco el viaje despunta sus personajes: Julia nos recibe en su casa, asado para los viajeros, vienen sus amigos a conocernos, es fiesta en la casa de la abogada con rastas qué está comprometida con el trabajo social. Vaya sorpresa cuando el «canillita» del pueblo de Villa Constitución me dice: – «aahhh Julia, si ya la conozco». Pero mayor sorpresa cuando en la recepción del Hostel me dicen lo mismo: -“ahhh Julia la abogada, una grosa». Por allí, en un bus, aparece otro personaje regalo del viaje, el Arquitecto, que nos cruza a Encarnación.

Otro panorama el de Puerto Iguazú, una ciudad de turismo y viajeros donde las Cataratas majestuosas me recuerdan que son una de las 7 maravillas naturales del mundo. Asunción, con anfitriones de lujo Santi y Patty. El primer ferrocarril de América y su recuerdo doloroso de la guerra del Chaco. Pero amigos ¿aventura dije? Subirse al bus Transchaco… 24 hs sobre ruedas en el verdadero transporte del pueblo, cuántas verdades e incredulidades, indios Ayoreos nos invaden a las 2:30 AM con su cultura, su religión y sus cantos de agradecimiento. 24 horas después llegamos a Santa Cruz, Bolivia con su hermosa arquitectura colonial. Su plaza principal a la noche se viste de gala, el paseo de la conquista amorosa, del ajedrez de la medianoche, sus vendedores de café…Pues bien, a Samaipata, un hermoso pueblo tranquilo, un Hostel familiar de unos desayunos energéticos y sabor tropical.

Pongámonos serios que la historia reciente aparece, la Ruta del Ché, contada y recorrida por sus verdaderos lugares, montañas, quebradas, hotel, hospital… ¡¡¡Potosí, Potosí!!! Es el pregonero de los vendedores de pasajes. Allá fuimos, a conocer la historia de la plata. Entrar a una mina esquivando carretillas cargadas es una cuestión pintoresca, pero amigos la dinamita te hace vibrar el pecho y…. las piernas.

Bolivia, país de enormes montañas, diferentes realidades, todo se negocia, todo se regatea hasta que en un Mercado Central te ponen un freno «gringito», 15 $ Bolivianos por un desayuno…La Paz, contra el techo del mundo, hace que tú respiración sea un verdadero contacto con tu interior. Sus teleféricos contrastan con sus ferias y su tránsito, en la perfecta armonía del caos. 3.600 km después no soy el mismo, ya están internalizadas las traffic, los trufis, los bondis, los subtes, las reservas, la planificación…y la emoción de sorprenderme con lo que un viaje hace en la personalidad del viajero.

El mapa de América está dentro de mi mente, y sus paisajes y sus gentes en mi corazón.

 

Sebastián Caro (Uruguay)

La Cordillera Andina – El saber de las estrellas (2015)

Hay tantas formas de entender un viaje como formas de viajar y personas que emprenden un camino. Pero hay una diferencia innegable entre lo que supone viajar como un turista y hacerlo como un viajero.
Como turistas, nos dejamos llevar, más o menos de la mano, hacia lugares que no conocemos, para visitar lo que los otros quieren enseñarnos. Por contra, como viajeros, el objetivo del viaje no es ver esos lugares, sino descubrirlos. Por azar o porque pensamos que teníamos que llegar hasta allí por alguna poderosa y, quizá hasta ahora, desconocida razón.
Mi experiencia como viajera, ha supuesto querer más, llegar más lejos, aunque ello suponga un esfuerzo. Y no me refiero al esfuerzo de levantarse temprano para llegar antes que otros al mismo sitio o a planificar una ruta con muchísima antelación para asegurarnos las mejores ofertas.
El esfuerzo que hacemos es el de enfrentarnos a todas las convicciones que nos imponen sobre cómo debería ser un viaje, el entendido por la mayoría. Es el esfuerzo de tener que tranquilizar a los allegados de que no es peligroso llegar a un lugar en el que nunca has estado anteriormente y no conocer a nadie allí. Que no pasa nada si no tienes una habitación confortable asegurada antes de tu llegada. Que no vas a caer enfermo por comer cosas que no sabes ni lo que son. Que es mucho más enriquecedor enfrentarse a tus propias inseguridades en un contexto desconocido, que irte a pasar una quincena a la playa. Que viajar está intensamente relacionado con crecer y desarrollarse como persona, y no tanto con «desconectar» de la rutina. Que buscamos conectar con el entorno desde el interior, y no quedarnos con una impresión externa que sólo se refleje en las fotos de rigor.
Ser un viajero es difícil y empoderante a partes iguales. Es emocionante y cansado. Te pone contra las cuerdas, te hace feliz y te llena, aunque también te hace cuestionártelo todo. Pero eso sí, nunca un viaje te ofrecerá todo su potencial de cambio si lo haces en «modo turista».
En la Escuela para Viajeros aprenderás todo lo que se necesita para cambiar la forma de ver los viajes.

Irene Wolff Seemann (España)

La Cordillera Andina – El saber de las estrellas (2015)

“El viajar es un placer que nos suele suceder” (Los payasos de la tele)

Así es, el viajar es un placer, todas las formas de viajar son válidas, todas nos aportan en mayor o menor medida conocimientos, nos ayudan a crecer, a conocernos mejor y comprender a los demás. Pero hay distintas formas de hacerlo, solemos viajar a lugares con las mismas realidades que las nuestras, aunque en distintos entornos (seguramente por miedo a lo desconocido) y con todo ya planificado (horarios, alojamientos, etc.)

La Escuela para Viajeros nos brinda la oportunidad de aprender a realizar ese viaje que siempre hemos deseado pero que nunca hemos hecho, (porque no está en las ofertas de las grandes Tour Operadoras, porque nos dan miedo otras culturas tan distintas o por desconocimiento de transportes, alojamiento y necesidades básicas). Nos ofrece realizar un viaje en el que, desde el primer día, tú eres el protagonista, programas los lugares, itinerarios, fechas y con la enorme ventaja de la flexibilidad de poder variarlo durante el mismo.

Mi experiencia como alumno de esta Escuela para Viajeros (Chile, Bolivia y Perú) fue inmejorable e inolvidable, solo puedo agradecer infinitamente el que, hasta ahora, ha sido el viaje que más me ha gustado y reportado.

Volveremos a viajar pronto.

Juan García Pérez (España)
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Equipo de Facilitadores de Entornos Creativos para el Aprendizaje

Complementar el escenario de aprendizaje que supone un viaje, es el reto creativo de este fabuloso equipo:

La Escuela para Viajeros es una oportunidad de hacer de tu viaje, una experiencia de aprendizaje personal, una propuesta desde la que construir una ruta para conectar con cada paisaje y con la realidad social del maravilloso mundo en el que vivimos, fomentando tus propias reflexiones y ajustándolas a tus propios tiempos, utilizando el viaje para comprender. Se trata de dar una vuelta de página a la palabra viaje, de observarse a uno mismo interaccionando con el mundo desde diferentes perspectivas, de potenciar el conocimiento propio y el global, de disfrutar del amor por uno mismo y por la humanidad. De utilizar el descubrimiento para convertirlo en cambio.

Gloria del Amo Garrido

Viajar es sinónimo de vivir y aprender, de leer, descubrir, comprender, elegir, prepararse, disfrutar, retarse, celebrar…. elementos comunes a la Vida en constante cambio y al entorno de aprendizaje que siempre supone un viaje.  La Escuela para Viajeros  es una forma de acercar el aprendiz natural que todos llevamos dentro, a la armonía de todo lo que ofrece un viaje de descubrimiento. El viaje como la aventura de encontrarse a uno mismo en otros lugares, en otros paisajes, en otras culturas, en otras miradas… para volver y encontrar la tuya frente al espejo, cada vez más llena de sentido.

Ignacio Salgado Andrés
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Embajadores de la Escuela en el Mundo

Para poder enriquecer y ampliar la comprensión de la realidad que como viajero te has propuesto conocer, la Escuela cuenta con una red de embajadores repartidos por todas sus aulas viajeras. Si nuestros pasos se cruzan con los suyos, estas personas contribuirán a saciar tu curiosidad sobre la intrahistoria del lugar en el que habitan:

Será un placer compartir, junto a los viajeros de la Escuela, pequeños grandes momentos en Buenos Aires, la mal llamada “Ciudad de la Furia”, donde, a pesar del ritmo vertiginoso, siempre hay tiempo para el encuentro junto a un mate, un café o un fernet. Feliz de haber nacido en este rincón del mundo, donde los domingos sin futbol se consideran “sin sol”.

Rodrigo Comisalengo (Argentina)

Soy de un país tranquilo de lapachos florecidos, terere helado, pequeñas distancias y enorme y frondosa fauna. No hace falta mucho para conocer cerros y arroyos, y apartada tan solo un poco más, se encuentra la triple frontera de las cataratas del gran Iguazú. Mi gente es conocida por los viajeros por su humildad y su amabilidad. Forma parte de nuestra cultura cocinar entre amigos un buen asado o beber terere y cerveza helada en la vereda del vecino. Además, mi país se siente en su comida, variada y rica, a la que acompañan al pasar por el paladar, las ganas de compartir con amigos, el momento de sentarse a la mesa y de disfrutar.

Santiago Tito (Paraguay)

Argentina huele a mate calentito en cada rincón, compartido, siempre y sin excepción, con quien guste recibir, en sorbos, el cariño de quien lo ofrece. Acá, nunca faltará quien te haga un chiste y te robe risas sin importar la ocasión. Todo es motivo de celebración y reunión, con asado y fernet, acompañado siempre de cumbias y chacareras, corren las noches interminables. Gente guerrera, pasional, acostumbrada a pelear por lo que quiere conquistar y que se permite disfrutar a fondo del vivir. Los “Che” (personas) que habitamos este suelo, amamos la amistad y todo lo que representa, una oportunidad para seguir sumando bellos momentos.

Florencia Gómez Bosco (Argentina)

Los uruguayos… gente sencilla y de gran corazón, que te abraza al saludar. Al llegar, el mate te acompañará entre llanuras, sierras, cerros, extensos campos y su vasta costa de mar. La belleza y sinuosidad de sus tierras, impresas de cultura y artes varias, bailan a ritmo de tango, candombe y largo carnaval. Cada rincón del paisito tiene un encanto para cuando vengas a descubrirlo.

Micaela Grille (Uruguay)

Lo mejor que tiene Paraguay es la calidez de su gente. Ese se siente en la capital y si tenés la oportunidad de visitar el interior del país, la gente es capaz de darle toda su comida al extranjero con tal de que se sienta bien. Una vez acá, amarás Paraguay.

Patty Aguayo (Paraguay)

 “¡Me gustaría compartir con amigos de todo el mundo, la belleza del lugar en el que vivo!”

Elvie Miculob (Filipinas)

La especialidad de la gente de acá es esa, llevar la calidez del hogar consigo siempre, es capaz de hacerte sentir a gusto y regalarte sonrisas a cambio de nada. Paraguay te hace sentir como en casa, no importa de dónde seas.

Ruth González (Paraguay)

Argentina, mi amiga… el abrazo que te envuelve y te hace sentir calor… apasionada y loca, detonante de risas y tradiciones únicas. Fiel compañera que se acerca con mate y todo comienza a fluir con el sabor a raíz. Amo mi país, tiene la diversidad perfecta y el amor expresado en sus mejores formas. Acá… las miradas son profundas, hablan, los encuentros tienen magia, explosión de energía creativa, sensual, iniciadora… y ¡mucho fuego de esos que enamoran!

Julia Contreras (Argentina)

“Será un placer compartir la magia que tiene nuestro lugar desierto, conocido en el mundo entero por su paz y la esencia de su magia, que te llena el alma y el espíritu.
Somos todos como una gran familia conocida por su hospitalidad y su humildad, y donde nuestra base es compartir y ayudar. Llevamos la música dentro como pilar de nuestra cultura y la sacamos para reír y sentir con nuestras visitas.

El camino en dromedario hacia el corazón del desierto, supone llegar a los oasis donde beben las estrellas, estas empiezan sin huecos donde acaba la arena, es algo espectacular.

Amaneceres, atardeceres, música y sensaciones… ¡bienvenidos a descubrir nuestro desierto!”

Alí Mezane (Marruecos)

¡Bolivia te va a encantar! Es un país con diversos paisajes, colores, lugares increíbles que podrás ir conociendo, la alegría de su gente, tradiciones distintas en un mismo país, inclusive vas a disfrutar de su comida distinta de acuerdo a las regiones que visites. Te puedo asegurar que encontrarás en mi país lugares de sueños que te harán volver una y otra vez. Llegarás a enamorarte, como yo lo estoy, y desearás llevarte un poquito de cada lugar en ti. Te invito a por eso a conocer y disfrutar de Bolivia.


Nyrzha Teran Elías (Bolivia)

En Vietnam hay algo para todo tipo de viajeros, desde maravillosas playas bordeando la costa, donde los amates de tumbarse al sol pueden disfrutar de cocos frescos, una siesta al sol y de nadar en agua fría… Desde Saigón a Hanoi, hay ciudades grandes y pequeñas por todas partes, donde la arquitectura colonial francesa se mezcla con la vietnamita. Alquilar una bicicleta, una moto o simplemente pasear por las calles llenas para sumergirse por ti mismo en el caos y la rutina diaria de la vida urbana vietnamita, es ya de por si una experiencia. Más al Oeste las montañas te ofrecen la brisa fresca, espectaculares vistas donde pintorescos arrozales se extienden como un manto de un millón de tonos de verde. Puedes viajar en bus, en tren o en avión a lo largo de todo el país, mientras que los más aventureros pueden hacer el viaje en motocicleta a su propio ritmo. La relajación y la aventura, las playas y las montañas, las ciudades y los campos de arroz, llegan a uno para enamorarse de cualquiera de ellas.

Nguyễn Nguyễn (Vietnam)

Describir Argentina en pocas palabras es imposible, es muy grande y tiene cosas increíblemente bonitas y diversas; no puedo decir que me encanta el asado sin mencionar las empanadas, los vinos, el dulce de leche y el mate. No puedo hablar de la Cordillera y no mencionar las sierras, el mar y los ríos; no puedo hablar de Buenos Aires sin mencionar otras hermosas ciudades como Mar del Plata, Rosario, Córdoba… y así un interminable número de ejemplos.

Oscar Singh (Argentina)

Uruguay tiene sus horas lentas, sus siestas de verano, el mate amigo para compartir y acercar, pero es en la tarde de domingo, cuando algún repique de tambor llega al oído… es solo seguir el borocotó chas chas… Todo tiene una historia por contar o descubrir, sus calles, sus plazas, su gente… venité y te cuento.

Sebastián Caro (Uruguay)

Soy del país de los ríos abundantes y la tierra roja. De paisajes bellos sin ciudades descomunales, nuestra más preciada riqueza es nuestra propia gente, su nobleza, la hospitalidad y simplicidad de un pueblo que sin saberlo son maestros de la vida, sabios de lo simple. Venimos de ancestros guaraníes, los indomables de Sudamérica, somos de una tierra con intento de conquista, de castigos por ser libres, ejemplo de que el alma y el espíritu no se conquistan si se oprimen… En cada frase en guaraní, en cada sorbo de terere con remedios naturales, en las comidas hechas al tatakua, con la mandioca en la mesa, en polcas y guaranías, en los sonidos de las arpas y las guitarras, en los arados de la tierra bajo el sol, con sombrero piri y la remera de ao poí… ahí, seguimos vivos. Vengo de tierras rojas como la sangre, de ríos abundantes, vengo del corazón de Sudamérica, que aunque parezca callada, dormida, quieta… su corazón aun late.

Arístides Caballero (Paraguay)
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Embajadores del viaje

Nuestras huellas han coincidido a lo largo del camino con personas que han decidido hacer del viaje, el centro de sus vidas, si por un casual nos los encontramos en nuestra ruta, compartir sus puntos de vista será una experiencia que, sin duda, no dejará indiferentes a nuestros viajeros.

Viajar te despoja. De preconceptos, estructuras, prejuicios. Te desnuda. De superficialidades, obligaciones, deber. Y te devuelve, al único lugar del que nunca nos tendríamos que haber ido. Nosotros mismos.

Nación Salvaje (Argentina)

Decidimos viajar, salir a buscarnos y explorarnos para ver más allá de nuestros horizontes, de las fronteras que nosotros mismos nos habíamos creado. Hoy no contamos con itinerario, ni fechas, ni tiempos fijos y tampoco contamos con un formato de algún proyecto en especial, viajamos en combi, a veces en avión, otras en bus, a veces en barco, en tren o a pie. La idea es vivir día a día libres, aprender a recordarnos que no tenemos límites. Vivir con el suficiente espacio para dejarnos sorprender por la magia de la naturaleza y del mundo, en definitiva, dejarse vivir y valorar cada segundo como un regalo. Y ahora, reverenciamos cada paso que damos, cada kilómetro que hacemos. Seguimos aprendiendo a «Darle más vida a la vida»

Chota India Tour du Monde (Viaje al interior)